Una de las cosas que a veces nos resulta más difíciles como
artistas es pensar en nuevas ideas que nos resulten interesantes y nos
emocionen hacer. Ideas que se forman casi mágicamente en nuestra cabeza y nos
obligan a atrevernos a hacer algo nuevo o diferente.
Como artista conceptual a veces he encontrado difícil mantener
a flote la creatividad. El crear ideas nuevas es a veces una de las cosas más difíciles
de lograr. A riesgo de sonar como una de esas personas de infomerciales, les
quiero compartir una lista de ideas y sugerencias que me han ayudado a mantener
la pasión por crear y experimentar con cosas y temas diferentes ayudándome así
a pensar creativamente.
1.- ¿Qué tal y si...?
¿Qué tal y si la ropa pudiera deshacerse como papel
ante el fuego? ¿Y qué tal si hubiera una manera de representar fuego bajo el
agua? ¿O barcos de papel en el cielo flotando en lugar de nubes?
Piensa en cualquier objeto, ¿Qué pasaría si por alguna razón
este se volviera 10 veces o 100 veces más grande de lo que en realidad es? ¿Qué
tal y si el viento pudiera soplar dentro de una habitación cerrada?
Deja entrar lo imposible y hazlo realidad. Podemos encontrar
cosas que nos inspiren a nuestro alrededor. Por ejemplo un lápiz ¿Qué sería lo más
extraño que pudiera pasar con él? puedes hacer una lista de lo que hace ¿Y si
entonces sirviera para exactamente lo contrario? ¿Qué sería eso? Cualquier objeto
puede servir como ejemplo.
2.-¿Qué es lo que quieres decir?
Una de las cosas más importantes es el tener algo que decir.
Una fotografía o pieza de arte que no transmite nada, no sirve, por más bien
ejecutada que este. El arte se trata acerca de comunicar, de expresar y
transmitir. Una idea sin un motivo, se queda en algo bello que no tiene voz. Dentro
de nosotros hay miles de pensamientos, usa el arte para mostrar lo que hay
dentro de ti y como ves el mundo, ya que nadie puede verlo como tú lo haces.
3.-Lo diferente es mejor... ¿?
Muchas veces he escuchado a varios fotógrafos, artistas
digitales, escritores y demás decir que su trabajo es creativo o "mejor" porque es
diferente. Y lo cierto es que esto no es verdad.
Piensa en esto, una compañía puede anunciar un detergente
para ropa haciendo un comercial de un elefante flotando sobre las nubes en el
cielo africano. ¿Es diferente? Claro… ¿pero funciona? Es probable que no.
No es suficiente el solamente pensar “fuera de la caja” hay
que saber qué es lo que se quiere lograr. Se necesita tener intención.
Como fotógrafa he escuchado varias veces la frase “piensa qué
en lo que quieres lograr antes de disparar la cámara” y es uno de los mejores
consejos que he escuchado. Muchas veces caemos en la tentación de disparar
primero y después tratar de justificar la fotografía que acabamos de tomar.
¿Pero no sería mucho más sencillo hacer lo contrario? Nada es más entretenido
que idear un plan, pensar en lo que queremos usar y hacer, y entonces llevar
todo acabo y al finar obtener un resultado que habla por si mismo.
4.-
Un mensaje confuso no es igual a un mensaje profundo.
Otra de las tantas excusas de un fotógrafo al darse cuenta
que su trabajo no es recibido de la manera que esperaba es porque simplemente “la
gente no lo entiende”.
Lo que debo decir aquí es que hay dos razones para esto:
*le estas mostrando el trabajo a la gente equivocada (la que
no entra dentro de tu “target audience”)
o
*no supiste como expresar de manera adecuada tu mensaje.
Si en tu trabajo (fotografía, composición, dibujo, etc.) tratas
de representar por ejemplo “tranquilidad” pero la mayoría de la gente lo
percibe como un trabajo acerca de la “felicidad” entonces debes reconsiderar tu
proceso y resultado.
Esto es especialmente difícil al tratarse de un trabajo
conceptual, ya que no es necesario decirlo, pero se trata acerca de expresar
emociones sin citarlas literalmente. Si el mensaje falla en llegar exitosamente
al objetivo (audiencia) el problema es del fotógrafo o artista para
solucionarlo.
Lo que más ayuda en estos casos es lo más sencillo. Preguntar.
5.- Falla una y otra vez.
Muchas veces al tratar de hacer algo diferente nos
enfrentamos al problema de ver una idea en nuestra cabeza y obtener un
resultado completamente diferente. Esto es debido a que no contamos con todo
los recursos que quisiéramos, a que nos falta experiencia o a que simplemente
los factores necesarios no jugaron a nuestro favor.
En la imagen de arriba trataba de armar una escena donde la
modelo estuviera sentada sobre la mesa y se viera como si estuviera dentro de
otro mundo donde todo era mucho más grande de lo normal.
Debo decir que para mi gusto, falle épicamente.
Nada en esta imagen quedo como lo había planeado, ni la
escala ni los colores ni el ángulo. Aun a pesar que le dedique el suficiente
tiempo pude obtener el resultado que quería simplemente, no resulto.
¿Utilizaría esta imagen en mi portafolio? La respuesta es
no. Pero lo cierto es que aprendí de ello y traté de nuevo y seguiré tratando. Solamente
puedes decir que has perdido cuando dejas de tratar.
Experimenta y equivócate una y otra vez, después equivócate
mejor.
6.- Mira el trabajo de otros artistas.
Aquí lo más importante no se trata de robar ideas. Sino de
salir de tu propia mente por un momento y ver el mundo como lo ve alguien más.
Deja que sus imágenes te comuniquen, deja que te hagan
sentir y entonces pregúntate que es exactamente lo que esta persona está
logrando. ¿Ha hecho un trabajo excelente en composición? ¿O ha logrado inspirarte
por el uso de gamas de colores que no habías visto antes? Y piensa en como tú
mismo puedes mejorar tu propio trabajo.
Aquí la clave más importante es "no te compares" simplemente dedica un tiempo a asombrarte por algo nuevo.
7.- Otras fuentes de inspiración.
Otra cosa que puede ayudarte es hacer algo de lo que te
gusta. Como escuchar música por ejemplo. Esta es una de las musas más buscadas de todo el tiempo. También puedes
ir al cine o ver un programa en la televisión. Las ideas están por doquier ;)
8.- Diviértete más, preocúpate menos.
¿Recuerdas cuando eras pequeño y al dibujar solías dejar el
cielo en blanco y colorear las nubes de color azul? ¿no? ¿solo era yo? …ok.
Desde pequeños nos encantaba descubrir cosas y decir lo que pensábamos.
De una manera u otra estas fueron costumbres que se iban perdiendo con los
años. ¿Por qué? Por el miedo a estar equivocados.
Una vez que me señalaron al cielo y me dijeron “las nubes no
son azules, el cielo sí, las nubes son blancas” dejé de dibujar nubes azules
porque no quería estar mal. Alguna vez en una clase una maestra nos estaba
hablando de tratar de pensar de manera diferente, de manera creativa. Una amiga se rio y le pregunte porque a lo que
me contestó “de niña dibujaba los triángulos al revés… me mandaron al psicólogo
por eso”
Cuando somos adultos nos exigen que busquemos soluciones
imaginativas y creativas a diferentes problemas, más que nada en el ambiente
laboral. Pero una vez que tratamos de hacerlo parece lo más difícil del mundo
porque desde un inicio nos han enseñado a “copiar lo que vemos” así que cuando
nos piden que hagamos lo contrario, no sabemos cómo hacerlo.
La clave es dejar de pensar que puedes equivocarte. Sigue dibujando
jirafas usando colores azules y morados o mezclando refrescos para “crear un nuevo
sabor”
Experimenta y haz lo que sientes, no lo que ves.
Espero que éste artículo les haya ayudado ;)
Gracias por leer.









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